jueves, 14 de junio de 2012

Cuando lo ves, todo cambia. De repente, ya no es la tierra quien te sostiene, sino él. 


Nada más importa, harías cualquier cosa, serías cualquier cosa por él.
Fuera de mi ventana sólo veo coches veloces, motos alocadas, que dejan el tráfico atrás. He aprendido una pequeña verdad, el mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo. Te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tus pasos y es por eso que cuando te acuerdas que no vas a ningún lado y aceleras.
Es sentir todo lo que nunca creí que pudiera llegar a sentir, y en realidad, no tener ni la más mínima idea de lo que siento.

Reconoció en sus ojos que aquella herida está cicatrizada con pedazos de frases olvidadas, y sonrisas que se tatuaron en su piel.
Era como una de esas escenas de una película antigua en la que el 


marinero ve a la chica al otro lado de la pista de baile, se vuelve hacia su 


amigo y dice: -Algún día me casaré con ella.
Sólo quiero que te acuerdes de mí dentro de unos años y empieces a vaciar tus recuerdos, para que te acuerdes de que fui parte de ti y todo lo que llegamos a ser. Quiero que te acuerdes y sonrías sin darte cuenta y que lo primero que quieras, sea volver a verme. Quiero que te acuerdes de mi, cuando te choques con alguien por la calle, y sin querer, esperes que sea yo y te decepciones al darte cuenta que no, que no estoy ahí para chocarme contigo, que pares el tráfico, que me busques entre la multitud, que vuelvas al mismo sitio... Quiero que te acuerdes de mi por las mañanas y por las noches y en invierno y en primavera, ya que el verano y el otoño, son más fáciles de superar. Pero sobre todo, que nunca dejes de buscarme, sea el día que sea... Que los días cada vez son más largos y las noches eternas 
Lo de no hablar no duró,al poco tiempo ya no podía hacerte callar.Pero estabas encantadora intentando impresionarme con William Blake y tus grandes planes. 
Yo no tenía ni idea de que hablabas,pero no podia evitar que me gustara escucharte. 
En ese momento me enamoré de tí. 
 

martes, 12 de junio de 2012

Nunca te odiaré mientras le hagas feliz.

Eh, tú. Ven. Escúchame bien, quiero decirte algo por mucho que me duela. Si, a ti. La chica de la sonrisa que él adora tanto. La chica a la que envidio. Sí, tú. Te envidio, pero no te odio. No te odiaré nunca mientras le hagas feliz. Venga, ¿me haces un favor? Pero debes prometerme que lo harás. Sí, prométemelo. Quiérele, él te quiere. Ámale tú que puedes, tú que él quiere, tú que él te deja. Dile que le quieres todas las veces que lo necesite, todas las veces que necesite escucharlo y las que no. Si está celoso, no pases de él que no le gusta... Demuéstrale que él, es el único. No le gusta la gente falsa, así que no dejes que ni una sola mala persona se le acerque. Tampoco le gusta que le digas que para el solo eres un juego. Interésate por él, y nunca bajo ningún concepto le agobies. Y por supuesto valórale, porque es lo mejor que puedes encontrar. Y no le hagas sufrir, porque como un solo día le vea sin ánimo, sin su sonrisa perfecta, te hecharé la culpa. Jamás te guardaré rencor porque le hagas feliz, pero si lo haré si no le valoras, si le haces daño. Y si en algún caso, si sólo por casualidad un día pregunta por mí, dile que le quiero. 
Descubrí que no es cuestión de huevos, es cuestión de orgullo, ¡qué ningún capullo va luchar lo tuyo!

Déjame llevarte hasta el éxtasis.

Y en la caída del universo, no te preocupes, estaré contigo.

Te quiero del verbo aquí, 

del tiempo ahora, 

y

del complemento circunstancial conmigo.

Solo se trata de apretar los dientes y sonreír, venga, después yo te sigo.


miércoles, 6 de junio de 2012

Cuando sonríes, el mundo entero se detiene.


Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que él ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces, estás perdida. O mejor dicho, estás enamorada, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo..

Deshojar una margarita, diciendo el típico: "me quiere, no me quiere". Dejar en ella una parte de tus esperanzas, y una dosis de ilusión. El resultado tan solo es suerte, aunque, quizás es más que eso. Ahí es cuando entra en juego el destino. Dejando eso a un lado, siempre puedes deshojar otra margarita, y repetir el típico: "me quiere, no me quiere", y pensando. Recreando en la mente una sonrisa, una ilusión, una caricia, un recuerdo y un adiós. Un te quiero, un beso, un amor, una parte del corazón. Nunca había entendido el por que de este hecho. Es decir, ¿en qué va a ayudar una simple flor, cuándo se trata de algo tan inexplicable como el amor? Por fin lo he entendido, o, por lo menos, he entendido por que lo hago yo. No deshojo margaritas porque crea en el resultado. Lo hago porque me gusta lo que se siente cuando sale el me quiere. Porque siento que me puedo apoyar en esa teoría, porque lo necesito, porque es eso o caerme y derrumbarme sabiendo que nunca me querrás. Porque cuando se trata de ti, puedo asegurar que soy la persona más insegura del mundo. Porque solo tú eres capaz de hacer que me tiemblen las piernas cuando te veo. Que sienta cosas en mi barriga. Que no me salga la voz. Que solo me apetezca besarte, y no cansarme nunca. Supongo, que es porque, te quiero.
─ Grítame.
+ ¿Qué?
─ Lo que has oído, grítame, fuerte, muy fuerte. Grítame todo lo que no quiero oír. Todos mis defectos, las cosas que no soportas de mí. Échame en cara todas y cada una de las veces que te hice sentir mal, que te decepcioné, que te hice pensar eso de "pensaba que eras diferente". Enfádate conmigo, dime que soy una niñata mimada y quejica, que a ver si un día maduro. Dime todo eso que la gente no le dice a los demás, dime lo que verdaderamente piensas de mí. Pero después de eso, hazme un favor, solo uno. Dime que me quieres, pese a todas las verdades que me has gritado, solo dime que me quieres.

Porque quien no halla estado enamorado no entenderá jamas que diga que el control de mi vida , lo tiene ahora otra persona .

No puedo evitar reirme yo también, y te vas acercando, cada vez más, y más y me encanta, y te noto, te siento, te separas un poco, hasta que me besas, un beso de verdad, y no sabes cuanto llevaba esperando este momento, noto que el corazón se me acelera, y no se porque, pero me gusta, me gusta demasiado, y no sabes como me gustaria quedarme ahí contigo, sin importarme nada, solo quedarme ahí contigo.

+ Se que le quieres.
- ¿Por qué dices eso?
+ Por tus ojos.
- ¿Qué les pasa a mis ojos?
+ Brillan de una forma especial cuando hablas de él, cuando lo recuerdas..Además de que no puedes evitar ser feliz cuando estas con él, o incluso solo cuando te mira, y te sonríe.
- ¿Te puedo contar una cosa?
+ Claro, dime.
- ¿Sabes? A veces pienso e imagino cómo sería mi vida siempre a su lado..
+¿Y cómo sería?
- Perfecta, sé que sería perfecta..
Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va en el sentido equivocado, que tu vida, programada en cada mínimo detalle.. de repente, sucede.

Le quieres más de lo que hubieras podido imaginar, poco a poco se ha convertido en tu vida, cuando le conociste algo dentro de ti te dijo "él es para mí". Ya no quieres una vida sin él.

Parece increíble lo mucho que te puede llegar a importar alguien ¿eh? Como te comes la cabeza, te deprimes, te haces mil preguntas y todas sin respuesta, porque ciertamente, nadie las puede responder. Y no poder quitártelo de la cabeza querer estar con esa persona en cada cosa que haces y pensar "ojalá estuviera ahora aquí, conmigo", es querer a alguien. Tener miedo, miedo a perder a esa persona, miedo a que te la quiten... Y por mucho que intenten entender lo importante que es para ti esa persona, no lo entenderán, jamás lo harán. 

-¿Sabes qué? Jamás me olvidará. 
+¿Cómo lo sabes?
-Lo sé, porque lo que ha sentido conmigo no lo va a volver a sentir, porque lo que pasaba cuando me besaba el cuello no le va a pasar de nuevo, porque todo lo que ha vivido conmigo no lo va a vivir con nadie, porque nadie le va a besar como yo lo he hecho y lo más importante porque jamás sentirá por alguien lo que ha sentido por mí cuando me tenía entre sus brazos. Porque nunca, y repito, nunca, habrá nadie que le quiera como le he querido y le quiero yo.
+¿Y cómo estás tan segura de todo eso?
-Porque lo sé, porque nadie será capaz de darle todo lo que yo le he dado, nadie será capaz de darle ni siquiera algo parecido.

Qué quieres de mi?
- Lo quiero todo.
- ¿Qué es todo?
- Quiero tus noches, tus días. Quiero tus alegrías y tus penas, quiero tus berrinches y tus ataques de risa. Quiero tus llamadas a las tantas y también tus mañanas sin llamarme, quiero que pases de mi y quiero ser el ombligo de tu mundo. Quiero que me enseñes como suena tu risa en cada punto del día, como cocinas, como duermes, como sueñas, como trabajas, como haces el amor. Quiero ser tu amiga, tu amante, tu enemiga, tu esposa, tu confidente, tu padre y tu madre, quiero ser tuya. Quiero saber hacia que lado le das vueltas al café, si te gusta el algodón dulce, como llamarías a tus hijos y quien es tu cantante favorito. Quiero saber de lo que serías capaz de hacer por mi, ¿serías capaz de matar? ¿de robar? ¿de escaparte conmigo? Lo quiero todo, quiero una vida contigo. Y la quiero ya.

Es imposible". dijo el orgullo. "Es arriesgado". dijo la experiencia. "No tiene sentido." dijo la razón. "Inténtalo" susurró el corazón.

¿Sabes cual es mi deseo?
Despertar cada mañana a tu lado, besarte hasta que me duelan los labios,
estar tan cerca tuyo que parezcamos un solo cuerpo y olvidarme de que alguna vez existimos por separado.


lunes, 4 de junio de 2012

"Búscame cuando mires el móvil esperando que te hable, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo."

Hagamos un trato: yo te llevo el desayuno a la cama, y no digo una vez eh, digo todos los días de mi vida. ¿Fútbol? Lo justo, algún partidillo, poco más. Y te prometo que nunca me saldrá tripa. A cambio de eso, solo te pido una cosa.. que estés conmigo, ese es el trato.
Pensar que todo ser humano quiere tocar el cielo con las manos y yo lo estoy abrazando. Un parche para mis heridas, la cima en la montaña de la vida, lo encuentro todo en su sonrisa. Y he sentido en la vida mil emociones distintas, pero juro que ninguna llegó tan lejos en mi.
Mírame, que fuerte soy. Me resbala si follas o fallas. Si estudias o prefieres trabajártelas. Si odias los domingos o si vas hablando mal por ahí de mí, si dices que estaba loca por ti. Si eres victoria o fracaso. Si te sigue faltando cerebro o si te sigue sobrando de ahí abajo. No me han quedado cicatrices de la hostia que nos pegamos, ni refugios, ni paisajes. Ni canciones que recordar. Ahora soy invencible, imperfecta, sincera y rápida. Vuelvo a las andadas, que maravilla, ¡hostias!, quien me lo diría.

Que se joda el viento.

Él es como aquel vaso medio lleno en una mesa cubierta de espejos rotos y gatos negros bajo una escalera en un martes 13. Ella no sabe nada de el amor. Él no sabe lo que quiere y ella solo sabe quererle. Ella hizo perder a tontos hombres la cabeza. Él iluminó su sonrisa para el fin de los tiempos en la noche más corta del año y, desde aquella madrugada, él no sabe que tiene el mayor tesoro del mundo, algo que muchos anhelaron y nadie tuvo jamás, algo que le pertenecerá para siempre.. el amor de ella.

Solo tú me puedes enseñar a volar.

La idea de almas gemelas tiene origen en Platón. Su teoría, era que los humanos originariamente tenían dos cabezas, cuatro brazos y cuatro piernas. Pero Zeus se sintió amenazado por su poder y los partió a todos por la mitad, condenándonos a todos a pasar la vida intentando complementarnos y ser felices así. Tenemos la sensación de necesitar a alguien a nuestro lado para poder encontrar la felicidad extrema, sin saber, que podemos ser realmente felices con esa persona o sin ella. Y es que, el ser complementarios de alguien, de ser esa pieza en el rompecabezas de su vida, de saber lo que piensa con solo mirarle a los ojos, que te abrace como si fuera el 21 de 2012.. Simplemente, eso es la felicidad absoluta.
Por mi parte, intentaré poner un poco más de miradas profundas ,ojos del color de un gato adormecido, caricias en el hueco de tu omóplato, propuestas indecentes y besos fugaces, tres minutos antes de que suene el despertador. Lunas llenas para alumbrar tu cara, silencios incómodos, unos brazos en los que perderte un día de estos, clases prácticas de anatomía avanzada, melena al viento corriendo por cualquier sitio cercano, recortes de convicciones echas de besos en bares, las doce de la noche entre tus sábanas. Celos infundados en razones penosas, apuntar directa al corazón, ser vulnerable de cualquiera de las doce maneras que desees, amor embotellado bajo la marca de un "eres un cabrón, pero eres mío", cantidades innumerables de malos entendidos y hasta luegos. Un céntimo por cada pensamiento conmigo, un amor tan fugaz y pasajero como devastador. A cambio, solo te pido que me mires cada mañana como si pudieras desnudarme el alma, que te fundas conmigo en cualquier foto revelada. Nada de castigos en silencio con mis besos atormentando tus pocas neuronas, cada segundo que pases en tu mundo, que es un poco mío también. Mañanas encerrada en tu cuarto bajo llave, y tirar esa llave lejos, muy lejos de nosotros dos. Canciones escritas para mi, ser la musa de los sueños que frecuentes, enamorarnos mientras el mundo se desmorona, tocarme hasta encenderme todas las luces de mi cuerpo, hacer que estallen los fuegos artificiales en mi órgano vital. Susúrrarme que París, jamás se irá sin nosotros.
"Que te inviten a copas, que te paseen en coche, que te hagan regalos, que te follen medio bien y que te digan cosas bonitas."